Tiene usted en sus manos un libro cuyo contenido está hecho, a partes iguales, de anécdotas reales, humor y management.

Esta original obra recoge la autobiografía de Shahzad, un directivo triunfador hecho a si mismo, que ha llegado a lo más alto con una visión muy particular del Management, el cual hemos denominado Power’s Management:

“La mejor forma de llegar a la cumbre empresarial es estudiando a otras personas que han triunfado profesionalmente y seguir sus métodos. Pero por profesionales no me refiero a todo ese atajo de mariquitas yanquis que escriben libros y que no hacen más que meneársela en sus lujosos despachos. Me refiero a directivos de verdad como yo, que hemos ido ascendiendo desde lo más bajo hasta llegar a la cumbre, a base de esfuerzo, ingenio y una gran capacidad para motivar y dirigir a nuestros subordinados.”

El protagonista de este libro, Shahzad, es homófobo, misógino, xenófobo, machista, facha, racista, déspota, egocéntrico y un montón de cosas más. En definitiva se trata de un auténtico directivo Torrente o, lo que es lo mismo, un directivo Power’s Management.

El Power’s Management es el anti-management (acoso psicológico + dirección por amenazas) a que Directivos y Gerentes someten a sus subordinados y que, en la actualidad, representa uno de los grandes retos laborales a los que se enfrenta la sociedad.

Este es un libro que refleja situaciones reales y, si usted se escandaliza por lo que va a leer en él, consuélese pensando que en este mismo momento, muchos trabajadores sufren acoso psicológico al estar sometidos al yugo de este tipo de directivos y gerentes.

En pocas palabras: Este es un gran libro sobre management, pero explicado de una manera muy original, trasgresora y con un gran, gran sentido del humor.

Jordi Garrido es autor de varios Best Sellers relacionados con el Marketing y el Management. Es MBA y Doctorado por dos Universidades norteamericanas, diplomado por IESE, profesor de Estrategia Comercial y de Marketing en la Universidad Autónoma de Barcelona y profesor de La Salle Business Engineering School (Universitat Ramon Llull), además de haber sido Directivo de importantes cadenas detallistas y de servicios de nuestro país.

Más información en www.jordigarrido.com

Con la colaboración especial del Dr. Pedro R. Gil‑Monte, del Instituto de la Mujer del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGT)



 
 



 
 
 
 

En este momento, mientras escribo este prólogo a más de diez mil metros de altitud y a una velocidad de novecientos setenta kilómetros por hora (con gran decepción, me he dado cuenta de que cuesta lo mismo escribir a novecientos setenta kilómetros por hora que sentado en el despacho de mi casa) me encuentro sentado en un avión que me lleva hacia Quito, Ecuador. Saliendo desde Barcelona son más de 15 horas de vuelo, escalas técnicas y enlaces con otros aviones.  En definitiva, se trata de un pequeño infierno que muchas personas nos vemos obligadas a sufrir durante el ejercicio de nuestra actividad laboral.

¿Usted se imagina lo que es dejar en casa a toda la familia, coger un avión en domingo y  tirarse más de 15 horas viajando, para después volver a casa al cabo de siete días repitiendo todo el proceso a la inversa?

Pues ahora imagínese lo que ello representa cuando el trabajador se encuentra en un estado de total desmotivación y desánimo, provocado por una excesiva presión y por el  trato intimidatorio y vejatorio que recibe por parte de sus compañeros y  superiores.

Ahora imagínese a otro trabajador en la misma situación. Se trata de una persona que se siente autorrealizada en su empresa, que sabe que sus superiores y compañeros le respetan, que sabe de la importancia de su trabajo y de los proyectos que lidera.

Este trabajador se siente a gusto en la empresa donde está ya que posiblemente en ella puede comportarse con naturalidad y ser él mismo, puede hablar libremente con su superior, explicarle sus ideas y realizar propuestas, tanto si estas afectan a su departamento como si no, y realizar su trabajo siguiendo sus propios criterios y responsabilizándose de sus resultados.

Es evidente que las más de 15 horas de viaje harán mella de diferente manera en cada uno de estos dos trabajadores. Para el primero será una forma más de sufrimiento puesto que está realizando un trabajo duro sin ningún tipo de motivación, al ser consciente de que no tiene futuro alguno en esa empresa, ya que está pensando más en buscar un nuevo empleo que en desarrollar eficientemente el que tiene. Además, es muy probable que tampoco pueda abordar este proyecto siguiendo sus criterios y su saber hacer, puesto que su jefe ya se habrá preocupado de eclipsarle tomando las correspondientes decisiones por él.

Para el segundo trabajador este viaje puede representar un incentivo, un proyecto que afronta con ilusión al saberse poseedor de la confianza de sus superiores y de la importancia que representa el éxito del proyecto para su empresa, de la que él siente que forma parte.

Durante mi trayectoria profesional por desgracia, he tenido que trabajar en empresas donde mi día a día se había convertido en un auténtico infierno ya que me veía sometido a mobbing por parte de mi superior o de algunos de mis compañeros, algunas veces de forma intencionada y planificada y en otras de forma inconsciente y gratuita.

Ansiedad, depresión, noches sin dormir, irritabilidad (aquí pido perdón a mi mujer y a mis hijos por haber aguantado en casa mi mal humor y mis fases de introversión), son algunos de los síntomas que he padecido en diversas épocas de mi vida laboral y personal.

Con la perspectiva que me ha dado el tiempo, he analizado a muchos de estos agresores y ahora me doy cuenta de que son personas que con anterioridad han ejercido el mobbing con otras víctimas, lo cual me hace reflexionar sobre si el agresor nace o se hace.

Creo que, viendo el perfil de las personas que me han sometido a mobbing, podría asegurar que el acoso forma parte de su personalidad. Son personas mediocres, pobres de espíritu y en muchos casos envidiosas. Muchas veces han evolucionado dentro de la empresa y han conseguido su status  a partir de una relación personal con el gerente  o propietario. Son personas poco populares y poco queridas en su entorno social laboral y, por ello, acostumbran a crear un pequeño y muy definido grupo de acólitos y sicarios que muchas veces se convierten en colaboradores de sus agresiones.

Definitivamente he llegado a la conclusión de que el agresor nace con unas determinadas características en su personalidad que, independientemente de su entorno social y familiar (no pretendamos echarle las culpas a la sociedad), va desarrollando hasta que en una situación de preponderancia o de cierta preeminencia sociolaboral, termina por eclosionar.

No creo que tengamos que imaginarnos al agresor como una buena persona que de repente, y ante una situación de mucha tensión psicológica, se convierte en agresor. Más bien se trata de una persona que poco a poco va desarrollando su personalidad agresora a través de pequeños actos de mobbing hasta que, al alcanzar una situación en la empresa que le otorga un cierto poder, ya sea jerárquico, personal o funcional, se destapa.   

He trabajado con gerentes que han mantenido con algunos de sus subordinados una relación de amor-odio puesto que, por un lado temían y envidiaban su eficiencia y profesionalidad,  y por el otro no querían prescindir  de ellos por su alta productividad y sus buenos resultados.

Otros gerentes se han visto intimidados por la capacidad de trabajo de alguno de sus subordinados y han desarrollado un sentimiento de inferioridad, el cual han intentado contrarrestar con una actitud vejatoria y agresiva contra dicha persona.

Y también he tenido gerentes que interpretaban que el despotismo y la tiranía eran las mejores formas para hacerse respetar y para que sus subordinados cumplieran con sus obligaciones y objetivos.

Afortunadamente el número de personas con las que he trabajado y con las que he desarrollado una sincera amistad es exponencialmente mayor que las personas con las que he tenido que convivir en situaciones de acoso.

¿Y en cuanto a mí, qué les puedo decir? ¿Qué soy un directivo perfecto? ¿Qué nunca he causado sufrimiento a las personas que he tenido a mi cargo? Pues eso sería faltar a la verdad. A lo largo de mi vida profesional he tenido que tomar decisiones que han afectado al futuro de las personas que estaban bajo mi responsabilidad. A través de estas decisiones he truncado esperanzas, ilusiones, deseos y he creado nerviosismo, incertidumbre, ansiedad y sufrimiento.

Pero hay una cosa que usted debe saber, y es que nunca he tenido remordimientos por ello. ¿La razón? Pues que en ningún caso se ha tratado de decisiones tomadas por motivaciones personales y dirigidas a perjudicar a una o a varias personas, ni tampoco decisiones que hayan transgredido los límites de lo que podemos considerar moralmente aceptable, ni mucho menos se ha tratado de campañas de mobbing.

Shahzad, el protagonista de este libro, me contrató para que escribiera su biografía imitando los libros de los grandes Gurús del mundo empresarial y del Management que tan de moda se pusieron en la década de los 80, en los cuales explicaban los secretos de su éxito, así como sus experiencias vitales.

En este caso Shahzad, un afamado Gerente de empresa (un Self-Made Man), se desnuda completamente y nos explica paso a paso sus experiencias personales y profesionales, así como todos los secretos de su Management, lo que le ha permitido convertirse en un auténtico triunfador.

Se trata de un personaje homófobo, misógino, facha, xenófobo, machista, racista, déspota, egocéntrico y un montón de cosas más. En definitiva se trata de un auténtico directivo Torrente o, lo que es lo mismo, un directivo Power’s Management.

Si usted se escandaliza por lo que va a leer en este libro, consuélese pensando que en este mismo momento muchos trabajadores sufren acoso psicológico al estar sometidos al yugo de este tipo de directivos y gerentes.

Shahzad es un personaje con un perfil psicológico muy complejo que presenta una personalidad agresiva y dominante, sazonada con una gran autoestima y un enorme ego. Vive en una torre de marfil, donde la imagen idealizada de sí mismo no se ve empañada por sus acciones ni por las opiniones que sobre él tiene su entorno social.

Por mi parte me he limitado a actuar de biógrafo es decir, he recopilado la información que Shahzad me ha ido dictando y le he dado una cierta forma literaria para su mejor comprensión, permitiéndome la licencia de realizar algunas anotaciones y comentarios personales al margen, que espero le sirvan como ayuda en su perfeccionamiento directivo.

Toda la información contenida en este libro, así como las anécdotas que en él se explican, a pesar que parezcan mentira son absolutamente reales y forman parte de la experiencia de Shahzad, un directivo triunfador. Y no crea usted que estas anécdotas  solo las va a encontrar en empresas pequeñas y desconocidas: Yo las he visto en  muchas empresas importantes dentro de su sector y que usted muy probablemente conoce.

A pesar que le he dado a la biografía de Shahzad un estilo humorístico y desenfadado, esperando que cuando usted la lea le resulte graciosa, debe pensar que en su momento resultaron desencadenantes reales de estrés, agotamiento psicológico, depresión y ansiedad para las personas que lo sufrieron.

Entonces, y viendo la gravedad del asunto, ¿por qué he querido afrontar la problemática del Power’s Management desde un punto de vista humorístico? Pues para que los lectores que acudan a esta obra para buscar consuelo en sus problemas laborales, tengan una válvula de escape que les dé ánimo y les ayude a superar los difíciles momentos por los que están pasando.

Si mientras lee este libro usted piensa que Shahzad ha exagerado a la hora de explicar su vida y sus experiencias, es usted una persona afortunada. Yo he trabajado con Gerentes, Directores Generales y Directivos que eran la viva imagen de Shahzad.

En definitiva, esta es su biografía oficial la cual se desarrolla a lo largo de los primeros siete capítulos:

-En los cuatro primeros capítulos Shahzad nos hace una  perfecta radiografía de su compleja personalidad y de su forma de pensar.

-En los tres capítulos restantes nos explica los secretos de su Power’s Management a través de multitud de reflexiones, anécdotas y ejemplos reales de su día a día empresarial.

-Para finalizar su biografía oficial, nos regala sus conclusiones vitales a través de un Epílogo.

El capítulo 8, el único del cual soy autor, hace referencia en profundidad a todos los aspectos relacionados con el Mobbing, ya sean psicológicos, jurídicos u organizativos, lo que puede resultar de especial importancia para todos aquellos directivos, profesionales de la sanidad y víctimas del acoso psicológico en el trabajo.

Es muy probable que usted lea muchas cosas en este libro que inmediatamente podrá relacionar con múltiples situaciones vividas en su día a día laboral y profesional. Algunas las habrá padecido personalmente y en otras será usted el causante de dichos padecimientos, si es usted un mando intermedio, Directivo, Director General o Gerente. En este último caso, debe usted reflexionar, ponerse en la piel de sus subordinados y modificar su estilo directivo.

Si usted, querido lector, todavía no ha sido víctima del Power’s Management, lea atentamente este libro para que, en el momento en que esto le suceda sepa como reaccionar, afrontar la situación y reforzar sus defensas psicológicas.
Este es un libro sin grandes pretensiones, pero que busca satisfacer dos grandes aspiraciones del autor: La primera es poder ayudar, ni que solo sea un poquito, a todas aquellas personas que a día de hoy están padeciendo los efectos del Power’s Management y que no ven la salida en el túnel donde se encuentran. La segunda hace referencia a otra causa también muy noble y es que, con los derechos de autor de esta obra, pueda continuar pagando sin retraso mi hipoteca.
Existen muchas similitudes entre las víctimas de la violencia doméstica o de género y las víctimas laborales del Power’s Management:

-Ambas niegan en un principio la intencionalidad de las agresiones, ya que lo achacan a un momento de crispación del agresor y quieren entenderlo como un hecho aislado que no se va a volver a repetir.

-Ambas empiezan a padecer una disminución de su autoestima y empiezan a sopesar la posibilidad de que todo lo que esté pasando sea realmente por culpa suya, ya sea por su ineptitud o por su incapacidad para contentar al agresor.

-Como consecuencia de la fase anterior, su capacidad de decisión y de iniciativa va  quedando anulada, todo lo cual no hace más que reforzar el poder del agresor.

-Ambas víctimas acaban transformándose en autómatas.

Debe usted saber que el acoso psicológico en el trabajo por parte de mandos intermedios, directivos y gerentes hacia sus subordinados, lo que he denominado Power’s Management, es uno de los grandes retos laborales a los que se enfrenta la sociedad actual.

Cada vez con mayor frecuencia el Power’s Management es el causante de un elevado número de bajas por trastornos psicológicos derivados del trabajo pero, también es cierto que, como elemento intangible es difícil de demostrar.

Pero además dicho estilo directivo provoca, en la mayoría de los casos, que las empresas cuyo rumbo está marcado por el Power’s Management acaben en quiebra o entren en un bucle en el que les sea imposible crecer y consolidarse. 

10 años como Director General de una consultora y otros tantos como directivo de empresas con Gerentes y Directores Generales que se hicieron a ellos mismos, me han proporcionado suficiente material como para escribir una completa enciclopedia sobre el auténtico anti-management o Power’s Management.

El Power’s Management está presente en mayor o menor medida en todas las empresas,  algunas veces porque la organización de la empresa y del trabajo no son las correctas y otras porque forma parte integrante de su cultura empresarial. No obstante, tanto si se trata de un anti-management desarrollado consciente o inconscientemente, debemos tener en cuenta que siempre representa un  sufrimiento moral y físico para el trabajador y una de las causas más frecuentes de fracaso empresarial a largo plazo.

El Power’s Management  se basa a partes iguales en la dirección por amenazas (DPA), la gestión del miedo y la presión psicológica, como formas perversas y éticamente reprobables de Management.

Mobbing es aquel "comportamiento negativo entre compañeros o entre superiores o inferiores jerárquicos, a causa del cual el afectado es objeto de acoso y ataque sistemático durante mucho tiempo, de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o efecto de hacerle el vacío". Se trata de una  situación en la que una persona o un grupo ejercen, como mínimo una vez a la semana, una violencia psicológica extrema sobre otra persona en su lugar de trabajo y de forma sostenida durante un periodo de más de seis meses.
Me atrevería a decir que todas las empresas cuya Dirección General sigue la cultura del todos contra todos y del todo vale mientras se venda, son un caldo de cultivo para los directivos y mandos intermedios que utilizan el Power’s Management como filosofía de dirección.
Si piensa que exagero, lea los siguientes datos:

-Según un estudio de la Universidad de Alcalá, uno de cada tres trabajadores sufrirá acoso psicológico en su empleo en algún momento de su vida.

-Más del 16 % de la población activa (2,38 Millones de trabajadores) manifiesta ser objeto de violencia psicológica o Mobbing en su trabajo durante los últimos 6 meses y con una frecuencia semanal
-El Mobbing afecta tanto a hombres como a mujeres, pero existe mayor riesgo en el colectivo femenino.
Por último, si usted o alguna persona de su entorno está quemada o sometida a acoso psicológico en el trabajo, pueden entrar en la web www.jordigarrido.com donde encontrarán información complementaria y un Blog donde poder contactar con otras personas en la misma situación, así como múltiples consejos legales y médicos para poder hacerle frente.

Y recuerde siempre los dos principios básicos que rigen el rumbo de las empresas:

 

Principio número 1:


 
 

El principal problema de las empresas son las personas: Su egoísmo, su orgullo, sus intereses personales, sus desequilibrios psicológicos, su personalidad, su ambición, su envidia, sus fobias, sus mecanismos de autodefensa, su falta de ética, su amoralidad, sus aspiraciones, sus proyecciones, etc.

 
  Principio número 2:  
 

La principal ventaja de las empresas son las personas: Su altruismo, su dedicación, su espíritu de sacrificio, su buena fe, su capacidad para mejorar personal y profesionalmente, su espíritu de superación, su capacidad de improvisación, su capacidad para relacionarse, su sentido de la ética y de la  moralidad, su fidelidad, su honradez, etc.